La suerte del campeón

Hablar de una temporada perfecta se dice fácil, pero resulta imposible poder realizarla. El León lo ha hecho, vivamos juntos el sueño.

Saludos, amigos de Dale León. Con la Liguilla más que lista y tras semanas de ausencia por la cargada ‘chamba’, estamos de regreso para hablar del magnífico Clausura 2019 que ha hecho el León. Sí, apenas ha terminado la fase regular, pero este torneo es digno de enmarcarlo, de guardarlo por siempre, obviamente esperando que termine de la mejor manera.

Es válido hacer un corte de caja tras 17 jornadas que terminan siendo espectaculares para el aficionado. 13 victorias, 2 empates y 2 derrotas es el saldo que deja el conjunto de Ignacio Ambriz. Se dice fácil, pero díganme ustedes quién lo ha hecho. Aunado a lo futbolístico, me he puesto a pensar seriamente en la suerte del campeón que trae este equipo, porque se han juntado varios factores que me hacen creer que la suerte juega y está jugando a favor de la Fiera.

Comenzamos con la pretemporada, bien planificada y realizada en tiempo y forma, aunque eso sí, no con todos los refuerzos llegados a tiempo. ¿Quién se acuerda de eso? Yo no, honestamente. Desde ahí el primer punto, León no tuvo a todos sus nuevos jugadores desde el inicio, pero no se ha notado gracias al brillante trabajo colectivo.

Pasamos luego con las condiciones en que han llegado ellos, precisamente, los nuevos elementos de la institución, que es lo que más me sorprende. Cada que venía un mercado, sea invernal o de verano, la frase que me decía todo mundo, desde directivos hasta representantes, es que León sólo buscaba préstamos “y así es difícil”. Así se fueron varios jugadores importantes que tuvieron posibilidades reales de venir, pero también llegaron otros que hoy brillan. El flamante campeón de goleo Ángel Mena arribó al Bajío libre, sin costo alguno, y firmado por 3 años por Jesús Martínez Murguía, quien también adquirió su carta. Nulo gasto y grandes resultados, claro está.

Lo acompañó Rubens Sambueza, libre de Toluca, pero involucrado en algún arreglo económico por sus derechos federativos con el tema de Leonel López. Tampoco la Fiera sacó dinero, sin embargo, sí ganó un gran jugador. Nos vamos con José Juan Macías, que prácticamente tenía su destino en el Ascenso MX y que hoy resultó ser el mejor goleador mexicano del torneo, con un sueldo 10 veces menor al que ganaba su antecesor en la delantera esmeralda. Desde ahí, el presupuesto se acortó y el rendimiento, al final, acrecentó.

El último importante, quizá, es Joel Campbell. Procedente del Frosinone de Italia, de poca regularidad en el futbol europeo y que cumplió el deseo de Martínez Jr. y compañía desde hace tiempo, que era tenerlo en México. El tico fue cedido por año y medio, ajustado a las condiciones que ofrecía la directiva. Los planetas se alinearon, pero claro está que la búsqueda de jugadores fue buenísima, porque hace un año también llegaron en préstamo Giles Barnes, Emmanuel Cecchini y Landon Donovan, como agente libre, pero ya todos sabemos lo que pasó.

Parece que la suerte viene desde los fichajes, pero sigue con las lesiones. Sí, con las lesiones. Porque una fractura de Osvaldo Rodríguez, que no deja de ser lamentable, permitió conocer a un cumplidor William Tesillo en su posición; una pubalgia de Pedro Aquino nos hizo confirmar el gran mediocampista que hay en Iván Rodríguez en esa dupla con Luis Montes, cuando éste jugaba siempre de ‘10’. Y hasta el reglamento de la FIFA nos echó la mano, porque si no existiera cierta cláusula, Jean Meneses se hubiera ido y hoy no sería una de las herramientas más poderosas que tiene ‘Nacho’ Ambriz hacia el frente, me atrevo a decir que ni a Selección hubiera llegado.

Llámenle suerte, ángel o simplemente “algo especial” que tiene este equipo, pero también considero que, si el propio ‘Sambu’ no se hubiera perdido los partidos por su lesión, otra historia estaríamos contando. Esto es como la vida: “todo pasa por algo” o “lo que pasó es lo único que pudo haber sucedido” y a mi parecer son demasiados factores que están jugando a favor del verdiblanco para que el 26 de mayo pueda levantar un título en casa, como tanto se ha soñado. Sí, hay suerte, los planetas se han alineado, pero un trabajo lo respalda y en eso hay que confiar.

Por lo pronto, a enfrentar primero a Xolos y luego lo que venga, sin excesos de confianza y con la misma idea clara que se tiene, faltan 6 partidos para ser campeón, 6 jornadas más si así lo ven para quitarse presión. El aficionado y hasta el periodista, a acompañar, porque esto pocas veces se ha visto y somos testigos de la historia. Abrazo y nos leemos en el twitter (@ChequeGasca17). ¡Buena Liguilla!

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