En el cierre de la fase de liga de la Champions League, el Benfica firmó una gesta histórica al derrotar 4-2 al Real Madrid
DE LOCURA
Lisboa- El Estadio da Luz fue testigo de una de esas noches que explican porque el futbol es el deporte más hermoso y cruel del mundo. En el cierre de la fase de liga de la Champions League, el Benfica firmó una gesta histórica al derrotar 4-2 al Real Madrid, en un partido que pasó de la táctica al heroísmo puro.
La noche empezó con el guion inesperado los portugueses crearon opciones de gol que no pudieron definir por la buena actuación del portero merengue, y en un descuido Kylian Mbappé adelantó a los blancos al 30', dejando mudos a la fanaticada lusitana. Sin embargo, el orgullo de las "Águilas" despertó con un doblete de Schjelderup y un penal de Pavlidis que puso el 2-1 antes del descanso. El Madrid, herido, encontró de nuevo en Mbappé el empate momentáneo, pero la defensa merengue se desmoronó bajo la presión portuguesa.
El clímax llegó en el tiempo de compensación. Con un Madrid desesperado y con nueve hombres tras las expulsiones de Asencio y Rodrygo, ocurrió lo impensable: el guardameta Anatoliy Trubin se sumó al ataque en un corner en los segundos finales para definir de cabeza en tiempo de reposición y sellar el 4-2 definitivo.
El resultado es un terremoto en la tabla. El Real Madrid cae a la novena posición, quedando fuera del Top 8 y condenado a jugar el peligroso Playoff. Por su parte, el Benfica de Mourinho escala milagrosamente al puesto 24, asegurando su permanencia en el torneo y dejando claro que en Lisboa la historia todavía pesa.