Un calvo legendario

Por: Pablo Pujadas

22 de enero de 1950, en San Nicolás de los Arroyos, cabecera del partido de San Nicolás, situada en el interior de la provincia de Buenos Aires a la vera del río Paraná, nace un pibe excéntrico al que, por su poca cabellera a los 20 años, su novia diría que se debía al agua que corría por Avellaneda.

Al que por su apariencia fisonómica daba más un oficinista que un jugador de fútbol. Al que luego por su cabellera o excentricidad le gustaría sujetar su cabellera con una vincha (que para la época era una novedad).

Este pibe y no importando como era de apariencia, era Osvaldo Batocletti. El que sin escala recorrería 230 kilómetros desde su ciudad natal hasta la ciudad de Buenos Aires, más precisamente al barrio de Avellaneda, para comenzar su carrera profesional como futbolista en Racing club.

Llegaría en el año 1967 a la institución, pero sería en el año 1970 que digamos comenzó a correr esta etapa de profesional, dado que en ese año llegaría a la Primera de Racing.

Situación que podríamos decir fue de perseverancia, trabajo y paciencia, ya que en su mismo puesto y estando por detrás, tendría al gran mariscal Roberto Perfumo. Pero ser suplente de ese crack generó en Batocletti un aprendizaje y una preparación mental para dar lo mejor cuando le tocara jugar. Y así fue que sucedió en el futuro.

El día de ocupar ese tan ansiado puesto fue cuando en 1971 el mariscal Perfumo se va al Cruzeiro de Brasil. Allí comienza a demostrar su ductilidad y aguerrida precisión para la defensa y la ansiada casaca número 2.

El partido recordado de los 34 que disputó en Racing, es el de la victoria por 3 a 2 de Racing sobre San Lorenzo de Almagro en donde Bato hace uno de esos tres goles. Esa victoria no alcanzaría para lograr el campeonato del Metropolitano del 72.

Ya demostrada sus grandes actuaciones en Racing es que llega el llamado de Rubén Bravo, director técnico de la selección Argentina, para conformar la lista que representaría a la selección en los Panamericanos en Colombia de 1971. Y en donde obtendrían el campeonato y sería uno de sus compañeros en el equipo Alberto Mario Jorge.

Pasado Racing en el año 1973, hace un paso muy breve de un año por Lanús, en donde es de transición para en el año 1974 llegar a Unión de Santa Fe.

En donde sí forma parte importante de este club. Logrando el Tatengue en el cuadrangular con los dos equipos primeros de las dos zonas conseguir el ascenso a la Primera A.

Allí en Unión jugaría de compañero con Leopoldo Jacinto Luque, gran baluarte en el futuro de equipos como River Plate y la selección Argentina.

Sí hablamos de década del setenta y de varios jugadores que emigraron al fútbol mexicano, es así también que Batocletti, como jugadores que compartieron cancha, equipo y vestidor con él, como Salomone o Jorge; es que llega al equipo esmeralda de León. Donde allí se reencontraría en el equipo de León con los antes mencionados.

Su paso por el club de la Fiera fue de tres años, de 1974 a 1977, los que alcanzaron para con gran agradecimiento de argentino que soy, ser muy querido entre la afición del Club León.

Y dejar en alto nuestra bandera (luego se nacionalizaría mexicano). Para el gran Bato mis respetos, agradecimiento y que de las últimas playeras conmemorativas una de ellas haya sido él su referencia me enorgullecen.

Acerca de Pablo Pujadas

Soy Pablo Pujadas vivo en Buenos Aires, Argentina. Mi gusto por la Fiera nació en 2016 cuando por circunstancia de mi hermana, que está viviendo en León, viajé a visitarla y me llevó a la cancha a ver un León contra Monterrey. Desde ese momento y de forma instantánea quedé aficionado a León. Soy hincha del River Plate.

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