Lleno hasta las lámparas para ver al Club León Femenil

En la vida de un deportista de alto rendimiento, hay pocas cosas que valgan más que un título. Para estos atletas, que dedican su vida entera a una disciplina, a exigirse al máximo, a sacrificar ciertos privilegios con tal de alcanzar sus objetivos, no hay nada más hermoso que llegar a la meta y que todo ese trabajo sea finalmente recompensado y reconocido.

Pocas cosas se equiparan a un título, pero anoche, en el césped del glorioso estadio Nou Camp, las integrantes del Club León Femenil vivieron una experiencia única e inigualable, que se puede equiparar a ese sentimiento: reunieron a una ciudad completa detrás de la bandera esmeralda y el escudo verdiblanco que portan en su pecho, y los convencieron de que no existen imposibles.

Salieron al campo con el respaldo de la rama varonil, que se quitó todo el orgullo y la vanidad que pudieran darles las doce victorias consecutivas, y que se formó en pasillo, en un gesto de humildad, para reconocer a las verdaderas Fieras, las que lucharon cada semana en estadios vacíos y en canchas de entrenamiento, las que forjaron su camino lejos de las cámaras y los periódicos, y las que se tuvieron que superar hasta a sí mismas para alcanzar el punto donde están hoy, donde pudieron medirse cara a cara con las actuales campeonas de la competencia.

Y esta rendención ahora sí fue atestiguada por todo el pueblo verdiblanco, que se dio cita para sobrepoblar el Nou Camp con más de 29 mil almas dispuestas a reconocer a las futbolistas que han llevado al Club León Femenil a emparejarse con su historia.

29 mil aficionados histéricos, un número que la rama varonil, con todo y la buena racha y el futbol espectacular, no ha alcanzado, pero que ellos mismos propiciaron al poner de su bolsillo el dinero para que la entrada fuera gratuita.

Así, con el equipo varonil y el pueblo esmeralda a sus espaldas, salió el Club León Femenil a medirse por primera vez en su historia al América. Y vaya que no defraudaron. A pesar de que las Águilas eran las claras favoritas, que llegaban como campeonas y como la defensa más poderosa de toda la liga, la Fiera las hizo ver mal, y dominó con claridad casi todo el encuentro.

En el fondo Daniela Lozano brindó la seguridad necesaria para estas instancias, y a sus 16 años se graduó como una portera con carácter y personalidad en un partido al más alto nivel de exigencia. En la central, Selene Valera se volvió a erigir como el muro imponente de la retaguardia. Desde la contención, Michelle González lideró a su tropa con autoridad, y todo el frente ofensivo, comandado nuevamente por la experiencia de Yamilé Franco y Michelle Vargas, puso en evidencia a las campeonas.

Pero faltó el último esfuerzo, el último respiro de calma en el área rival que recompensara todo su trabajo con el gol de la ventaja. Al final, un descuido en su área les costó un penal y el partido, y los noventa minutos terminaron con la imagen cabizbaja de Michelle Vargas, quizás la jugadora más talentosa del cuadro verdiblanco, y que falló el penal que hubiera significado la igualada en el descuento.

“Michelle tuvo el carácter para tomar el balón y tirar el penal. Lamentablemente lo falló, pero ella sabe que todo el equipo la apoyamos”, diría después del partido el técnico Everaldo Begines, aunque se equivocó. No solo todo el equipo la apoya, sino que también toda la grada le reconció el sacrificio, a ella y a todo el equipo, que les brindó un partido para recordar.

Porque al final, independientemente del resultado, todos y cada uno de los 29 mil aficionados que estuvieron presentes ayer en el Nou Camp van a presumir a su Club León Femenil como un equipo lleno de garra, entrega, sangre y pasión, que se mató en su propia cancha buscando derrotar a su rival, y que nunca bajó los brazos ni cedió un solo centímetro de su terreno.

Y recordar que no todo está acabado. Que el estadio Azteca ya fue el escenario de una victoria esmeralda histórica, y que esta Fiera será mucho más peligrosa ahora que está herida y sin nada que perder.

“Tenemos solo un objetivo: ir a ganar. No tenemos otra. (…) Esto no está definido, el equipo tiene mucho para sacar el resultado”, advierte Begines. Y pase lo que pase, hoy ya se han ganado algo más importante e intangible: han convencido a todo el pueblo esmeralda para que vuelvan a creer. #DaleLeón

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