Iván Rodríguez: Trabajo y efectividad desde las sombras

Hoy todo es perfecto en el Club León. Luego de diez victorias consecutivas, y con el liderato general de la Liga MX, tipos como Ángel Mena, Luis Montes o José Juan Macías acaparan todos los reflectores gracias a sus goles y asistencias, y no era para menos para la ofensiva más efectiva de todo el campeonato.

Pero detrás de ellos están los elementos sobre los que se sostiene todo el proyecto esmeralda, el escudo defensivo que le da seguridad y libertad a los atacantes para que puedan destrozar a sus adversarios, y donde brillan tipos como Fernando Navarro, Rodolfo Cota o Andrés Mosquera.

Y justo en medio de estas dos vertientes, en el punto de equilibrio que sostiene a todo el equipo, aparece la figura discreta de Iván Rodríguez, el joven canterano de la contención esmeralda, y que se ha convertido en la piedra angular del sistema de Ignacio Ambriz.

“La gente está muy ilusionada con el juego que tenemos, está ansiosa de que probablemente lleguemos a ser campeones, y un sueño no se puede derrumbar así tan fácil, tenemos que hacerlo realidad con esfuerzo y dedicación”, asegura en entrevista exclusiva con Dale León, sin temor a la presión que podría suponer el título, y seguro de que el equipo está para eso y más.

Pero es que no podía ser de otra manera. Iván es así, en sus palabras como en su estilo de juego. Es directo, práctico, sin atajos rebuscados ni lujos injustificados, lo que da cómo resultado a uno de los futbolistas más seguros de la liga, y que le ha servido para imponerse a tipos de más experiencia y trayectoria como Emanuel Cecchini, Leonel López, Alex Mejía o Pedro Aquino, a quienes ha superado siempre, aunque admite que nunca los vio como competencia, sino como mentores.

“Es parte de cada uno, Mejía, Pedro, Cecchini, todos han jugado en equipos muy importantes y han tenido una trayectoria muy importante, entonces es aprender cada paso que han tenido, los consejos que me han dado también son muy importantes para mí, he hecho lo que me han dicho, y el trabajo del día a día, es mantenerme ahí y seguir dando lo mejor en cada entrenamiento y en cada partido, y seguir mejorando en lo que me falta”.

No solo ha superado a estos jugadores para establecerse como titular en el Club León, sino que también ha logrado convencer a todos los cuerpos técnicos que han pasado por el equipo, desde Javier Torrente, que lo debutó, pasando por Gustavo Díaz, y ahora con Ignacio Ambriz.

“Creo que es mi intensidad en recuperar el balón, ser muy agresivo en ese aspecto, jugar práctico y cómo me posiciono en la cancha, creo que tengo un poco de esa visión que también me han dejado Mejía y Aquino, que es muy importante, y es uno de los factores que les ha gustado a los entrenadores”.

De hecho, sabe que el propio Ambriz fue un contención de jerarquía, e inclusive algunos especialistas ven en el estilo de Iván muchas cosas de las que tenía Nacho en su momento, por lo que acepta que ve a su actual entrenador como una figura a seguir.

“Me he acercado con el profe a que me diera consejos, a que me siguiera encaminando por el camino que llevaba, y sí, me ha apoyado, me ha sugerido cosas, me sigue diciendo cómo moverme, como hacer las cosas, la verdad he sentido mucho su apoyo y lo agradezco muchísimo. Cómo jugaba en la contención, es muy importante que todos los consejos que vienen de él los practique”.

Hoy, todo ese aprendizaje ha comenzado a dar sus frutos en la cancha, y ayudado también por el gran momento del equipo, ha logrado llamar la atención del seleccionador nacional, Gerardo “Tata” Martino.

“Supe que Martino preguntó por mí, estoy muy contento de que esté volteando a ver para acá, que también estoy haciendo las cosas bien, llevo un buen proceso, y creo que tarde o temprano llegará la oportunidad, que también tengo que aprovechar”.

Sin embargo, a pesar de vivir esta vorágine en apenas dos años, donde pasó de debutar en la primera división a ser un titular indiscutible y un candidato a la selección nacional, no pierde el piso, y sabe que queda mucho trabajo por delante.

“Ir mejorando cada día lo que me falta, que no digo que soy un jugador muy bueno, entonces necesito afinar muchas cosas que también aporto al equipo (…) Seguir con los pies en el piso, mantener la misma humildad que siempre la he tenido, y seguir así, el trabajo, seguir esforzándome día a día, no he ganado nada, entonces es algo muy importante que no debo de perder”.

Iván Rodríguez sabe que ese es el camino del éxito: humildad, trabajo y sacrificio. Esa fue la fórmula que le valió para imponerse a un tipo de experiencia europea como Cecchini, a un campeón de Libertadores como Mejía, y a un destacado mundialista como Aquino. Esa constancia y pasión lo han traído a donde está, y sabe que si sigue así llegará a la recompensa final y más importante de todas: el campeonato.

“Lo deseamos muchísimo, y es algo muy importante el deseo, porque el deseo lleva a las ganas, y vamos con el deseo de ser campeones, de darle la ilusión a la afición de que vamos a poder levantar la copa, pero es paso a paso, partido a partido, tenemos que cerrar bien el torneo y la liguilla jugarla como lo hemos hecho todos los partidos, y si Dios quiere, podemos ser campeones”. #DaleLeón

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