Un nuevo estadio no es cosa fácil

Óscar Jiménez Por: Óscar Jimenez | Foto Especial

No es nada sencillo el asunto. Más, bajo el clima que antecede al 2018. ¿Un nuevo estadio en la ciudad de León? Suena ambicioso, no descabellado y quizá necesario, pero con cierto quisquilleo en las formas, los méritos y las conveniencias.

El tema está suelto. Fiel a su costumbre de dinamitar estratégicamente a partir de los grandes medios de comunicación internacionales, el mandamás de Grupo Pachuca, Jesús Martínez Patillo, fue tajante en una entrevista cuyo tópico principal –referente a las decisiones en la Liga Mx- resultó lo más interesante de lo menos interesante, al menos para la zona del Bajío. ‘Chucho’ le afirmó a José Ramón Fernández y Héctor Huerta, que el grupo pretendía edificar un nuevo estadio en la ciudad de León… y como algunas otras veces, solicitó la ayuda del gobierno.

Primera pausa. Primer silencio. Estas peticiones, tan poco inocentes y estratégicamente formuladas, se deben digerir con calma. ¿Es descabellada y agresiva la petición de Jesús? A simple opinión, no lo creo. ¿Ir inmediatamente en contra del sistema gubernamental en caso de avalar?, tampoco lo creo justo.

Hay que determinar y ser incisivos a partir de varios puntos… en procesos concretos, hay que conocer un plan detallado para poder ser objetivos a la hora de opinar, cosa que las redes sociales últimamente han evitado a partir del servicio de crítica exprés sin fundamentos. Y este tema, tiene un sinfín de aristas pendientes.

Un primer panorama recae en la donación de un terreno municipal para la construcción del inmueble. Hay varios puntos de la ciudad zapatera que pudieran de pronto ver murallas construidas; la zona principal, sería en la salida rumbo al municipio de Silao, detrás de la Universidad Tecnológica de León. Es un espacio, posible… solo posibilidad.

En primera instancia, no considero ningún atentado gubernamental el hecho de condonar un terreno para esta causa específica. Quitémonos de la posición de mártir culpando detalle a detalle al sistema de gobierno. Sí, siguen fallando, pero hay cuestiones que también debemos de juzgar. En mi particular punto de vista, ‘regalar’ el terreno sería un buen negocio bajo algunas condiciones. Esto debiese ser una donación de hectáreas, no de todo el sembradío.

Si Grupo Pachuca quiere el terreno, ahí está el terreno. Hay mucho espacio aún, y un estadio es una necesidad. Ojo: es una necesidad para el club, de inversión privada, no para el sector gubernamental; aquellos deben pensar en los problemas que aún no encuentran solución, como la inseguridad y lo que siempre he creído lo más importante, la educación. Al deporte, a la cultura, que son tópicos complementarios, hay que apoyarlos de manera mesurada pero efectiva. Y para comenzar, no satanizo la donación de los miles de metros cuadrados que se necesiten.

Para hacer válida la petición, el Club León –en un ideal que debiera convertirse en obligación- tendría que trabajar prácticamente como un fomento de deporte, y como participante activo del desarrollo deportivo de la ciudad. Para ello, la propuesta de Antonio Rivera Cisneros, director general de la Comisión Municipal de Cultura Física y Deporte de León, de generar un ‘plan maestro’, tampoco me parece un descabello. El titular del deporte en el municipio, nos afirmó en exclusiva, que el proyecto del estadio sería entero si no solo concibiera un estadio, sino todo un ‘polígono deportivo’ a manera de polideportivo que sirviera como desarrollo… vamos, una ciudad deportiva como la que alguna vez se planeó entre el Azul y la Plaza de Toros.

Claro que figura como un ideal. ¿Quién no imagina un Centro Nacional de Alto Rendimiento, o la incursión de otras disciplinas profesionales como incluso el beisbol, un velódromo o algunas otras cosas? Sería un proyecto soberbio. Sin embargo, aquí recae quizá el factor principal de desacuerdo tras el primer brote de la noticia, ¿tendrá el Club León, como Grupo Pachuca, la intención para invertir en el redondeo de la iniciativa extendiéndola a otros deportes, y sobre todo, no embaucará a gobierno con un proyecto de beneficio privado? Es algo que no conocemos.

Si el ámbito municipal dona el terreno, debe ser solamente bajo ese compromiso… incluso interviniendo en parte de la construcción del módulo deportivo. Créanme que las asociaciones, los deportistas y la comunidad en general, verían con buenos ojos esa inclusión. Aunque el costo se eleva sustancialmente.

La Universidad del Futbol y proyectos generales de educación, podrían actuar como un complemento ideal. Vamos viendo. Por lo pronto, en estos próximos días, se estará llevando a cabo una reunión entre órganos municipales para recabar opiniones; bajo la idea de un polideportivo, seguro habrá muchos ‘sí’.

Y ante esto, el cosquilleo se deberá de calmar inteligentemente bajo una participación activa pero no desmesurada; se viene la travesía electoral de 2018, y quedará prohibido tomar el tema como estandarte partidista. Aunque para Grupo Pachuca signifique la oportunidad ideal de dirigir la corriente sobre su riachuelo. O se actúa responsablemente, o mejor que no se actúe.

A la par, faltará calificar el proyecto en el ámbito ecológico, el costo del propio terreno y la edificación en su totalidad (que por obvias razones deberá de correr a cargo del Grupo Pachuca y sus respectivas alianzas comerciales). De ahí que surja el inmueble con nombre de marca o cualquier otra cosa que en vagas ocurrencias se presente… eso es lo de menos.

Ojalá este asunto avance transparentemente, con compromiso especial por la localidad y sin un aprovechamiento de las gestiones salientes. Ojalá Grupo Pachuca tome las cuerdas para jalar sin conveniencias específicas más que la única intención de aprovechar un nicho.

Así, no satanicemos una petición de terreno. Si es para un polideportivo en una arista estratégica de la ciudad que aporte al crecimiento deportivo, con todo gusto. Preocupémonos y ocupémonos mejor, en el manejo del proyecto, en sus intereses de letras chiquitas y sus acuerdos. Por lo pronto, vamos viendo si el Club León ya cumplió con lo acordado como parte de la ‘renta’ del Estadio León. No sería mala idea darle muchas vueltas a la moneda, a ver dónde queda el peso y dónde el águila, que pareciera que a veces lo olvidamos.

¿Cuántas hectáreas se necesitan? Si son para sembrar, adelante, solo que no olvidemos que la cosecha es del dueño del sembradío… ojalá se entienda eso.

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