Atléticos de León: El “Moneyball” que ha llevado al Club León hasta la final

En 2011, la película “Moneyball” protagonizada por Brad Pitt y dirigida por el galardonado Bennett Miller, expuso a las grandes masas el histórico logro de los Atléticos de Oakland, que en la temporada 2002 de la MLB dejaron el récord de la Liga Americana en 20 victorias consecutivas.

Pero este logro no es el centro argumental de la película, sino que el drama se centra más bien en el cómo, en el sistema revolucionario que el director deportivo de los Atléticos, Billy Beane, implementó para armar el roster de su equipo; un sistema estadístico, frío, numérico, que no toma en cuenta los aspectos estéticos del juego, sino solamente los resultados.

Es por eso que el punto clave de la película se da cuando se revela que los Atléticos de Oakland ganaron ese año 103 juegos de temporada regular, exactamente el mismo número que los todopoderosos Yankees de Nueva York, solo que para conseguirlo Billy Beane invirtió 41 millones de dólares, mientras que los Yankees lo hicieron con 126 millones, es decir, más del triple de la inversión de los Atléticos.

Pues esta temporada en la Liga MX, el Club León llevó a cabo una estrategia similar.

Tras un 2018 desastroso, en el que el proyecto deportivo del equipo naufragó por los puestos más bajos de la tabla, y con un presupuesto sumamente apretado en el que la mayoría de los ingresos se irían a la construcción del nuevo estadio, el presidente, Jesús Martínez Murguía y su director deportivo, Rodrigo Fernández, se pusieron manos a la obra.

Se deshicieron de las nóminas más caras del plantel, como Elías Hernández, Alex Mejía o Mauro Boselli, y trajeron a jugadores libres o de préstamo, todos con sus virtudes y defectos, pero bien amalgamados en un grupo con un mismo objetivo y una misma línea: ganar.

El newsletter “La Servilleta” del proyecto “Cámara Húngara” toca este mismo tema, y advierte que inclusive el León ahorró en el técnico, Ignacio Ambriz, quien cobra unos 600 mil dólares al año, cinco veces menos que su contrincante en la final, Ricardo Ferreti, quien gana tres millones de dólares por año.

Y esa no es la única diferencia. El mismo medio señala que el León ha gastado en fichajes apenas 17 millones de dólares en las últimas cinco temporadas, mientras que la UANL ha gastado 92 millones. Además, los Tigres tienen en sus filas al futbolista mejor pagado de la liga, André-Pierre Gignac, que gana cinco millones de dólares al año.

Hoy, según datos de la web especializada Transfermarkt, el valor total de la plantilla de Tigres es de 71 millones de euros, mientras que la de León cuesta 29 millones, es decir, menos de la mitad del valor de los regios.

Entonces, ¿cómo hizo León para alcanzar una final de liga con la onceava plantilla más valiosa de México? ¿Fue simple suerte? Al contrario, fue el sistema de Billy Beane y los Atléticos de Oakland.

A pesar de que el futbol no es un deporte donde las estadísticas tengan tanto peso (al menos no tanto como en el beisbol), la dirección deportiva de los esmeraldas supo contratar, armó un plantel de rechazados, de elementos que en otros lados se veían como indeseables, y les ofreció la redención.

Entre Ignacio Ambriz, Rodrigo Fernández y Jesús Martínez analizaron el mercado y aprovecharon las oportunidades que ofrecía. Consiguieron a Ángel Mena y a Rubens Sambueza sin pagar un solo peso por sus traspasos, y le ofrecieron acomodo a José Juan Macías, el joven goleador de las Chivas que en el plantel del rebaño solo causaba problemas. Vieron que la apuesta daba resultados, y antes de que cerrara el periodo de fichajes convencieron a Joel Campbell para que regresara del Viejo Continente y jugara para el León, también a préstamo. Así, estos cuatro pilares de la gran temporada de los verdiblancos llegaron a coste cero.

Después, estos refuerzos se conjuntaron con las buenas inversiones del pasado, como Andrés Mosquera, William Tesillo o Jean Meneses, y con los pilares que ya tenían un nombre en el equipo y que en esta campaña dieron un paso al frente, como Luis Montes o Fernando Navarro, y hasta se dio la consolidación de un chico de la cantera que ahora se ha convertido en seleccionado nacional: Iván Rodríguez.

Así, el proyecto de los Atléticos de León tomó forma, también rompió el récord de victorias consecutivas de su liga, y ahora se encuentra a 180 minutos de conseguir el campeonato, y destronar a los Tigres, que practican exactamente el modelo opuesto, el del derroche, de la inversión fuerte para los resultados inmediatos.

Inclusive en el estilo son equipos completamente opuestos. A pesar de su poca inversión, el León se apropió de la estética, la adoptó, la convirtió en su “modus operandi”, entendió que su fuerte es la posesión y la creación; mientras que Tigres, con sus 70 millones de euros de inversión, con el futbolista más caro de México y con sus seleccionados internacionales, apuestan a la destrucción, a la seguridad y al contragolpe.

Sea como sea, el León todavía debe superar a su rival, y demostrar que pueden derrotar al sistema. En los últimos nueve torneos de la Liga MX, los campeones siempre han estado entre las ocho plantillas más costosas del país, por lo que si el Club León consigue el campeonato rompería esta hegemonía y culminaría un cuento de hadas que hemos vivido en el Bajío en los últimos seis meses.

Ya solo queda confiar, y esperar que Billy Beane siempre haya estado en lo correcto. #DaleLeón

Comentarios

Suscríbete a #DaleLeón

Recibe nuestras últimas noticias, solo debes ingresar tu correo electrónico.