Un caballero con mucho corazón

Por: Pablo Pujadas

El barrio en el que nacemos suele ser, en gran mayoría de los casos, nuestro primer lugar para sociabilizar, hacer nuestras primeras amistades, ir al colegio, etc.

Los barrios vecinos y aledaños, los primeros en ir un poquito más allá. Y por esto es de suponer que el Barrio de Villa Luro, para quienes son del barrio de Floresta, es nada más ir un poquito más allá.

Y así fue para Antonio Félix Battaglia, habiendo nacido el 19 de septiembre de 1918 en el Barrio de Floresta, que a los 11 años y acompañado de su padre llegaría por primera vez al club Vélez Sarsfield.  

¿El objetivo? comenzar a disfrutar de jugar a la pelota en un club de fútbol importante de la Argentina. Que para su corta edad sería anecdótico.    

En 1939 en el club Vélez Sarsfield, y luego de pasar por las divisiones inferiores, comenzaría su carrera profesional.

Dicho club hoy día, lo recuerda con el mayor de los cariños, tanto por lo futbolístico como por su persona, por haber sido el último en partir de los que habían jugado en el mítico estadio de la calle Basualdo 463.

¡Stop!... Rebobinar por favor, pues en el año 1937, la AFA recibe la invitación para jugar en el mes de julio un torneo Panamericano en la ciudad de Dallas, Texas. El motivo fue la realización de la Primera Exposición o Feria Internacional donde hubo manifestaciones deportivas, artísticas y culturales.

Solo tres países participaron en fútbol: Argentina, Estados Unidos y Canadá.

La AFA decide enviar jugadores de, como los llamó, “La 4ta. Especial” (es decir, 3era. División), la mayoría de ellos amateur y que no habían debutado en Primera.  

Fueron llamados jugadores de diferentes equipos como Vélez, River, Huracán, San Lorenzo, Gimansia y Esgrima LP, Independiente y Boca. Entre esos jugadores estaba Antonio Battaglia.

Este grupo de jugadores obtiene, en los únicos dos partidos que disputó, muy buenos y abultados resultados. Siendo 9 a 1 contra Estados Unidos (Battaglia presente entre los 11) y un 8 a 1 contra Canadá.  

Me atrevo a decir que nada más importante que representar a tu país y por esto es que decide rebobinar.  Ahora sí, continuemos… 

Terminando casi el campeonato de 1939 contra Lanús y nada más ni nada menos que con un triunfo del equipo del Fortín (así le dicen a Vélez) por 3 a 1 es que debuta Battaglia en la Primera División.

Tuvo una importante participación en Vélez. Sin faltar de la plantilla titular en todo el campeonato del año 1940.

En ese año, Battaglia comparte cancha como titulares con el mexicano "Fuentes", como se le refería en el periodismo de aquella época. Se trataba de Luis de la Fuente, conocido y reconocido en México y el mundo como 'El Pirata' Fuente y más abajo verán la alineación y uno de los goles del veracruzano.

También fue protagonista del gran episodio que tanto les diera a los hinchas de Vélez y ni contarles a los jugadores y dirigencia. Del episodio que el partido, que liso y llano, Independiente “se vende” frente a Atlanta (lo gana Atlanta por 6 a 4) y en donde Vélez en esa fecha no puede ganarle a San Lorenzo (pierde 2 a 0).

Esto genera el descenso del cuadro del Fortín. Unas fechas antes de esta “inmoralidad”, Vélez le ganaba a Independiente en un partidazo, 5 a 4. Lo de Independiente le quedaría muy grabado en la retina a Battaglia… más adelante verán el desquite.

A pesar de ofertas que tuvo para continuar en otro club argentino, decidió seguir en Vélez aún descendido.

Pero en el año 1941, pasada la primera fecha, fue irresistible la oferta que le hiciera Boca Juniors y partiría hacia ese destino.

Era de esperar que allí continuara con la titularidad que había tenido en Vélez, pero esta desgraciadamente no pudo darse por causa de una lesión… ¡en los benditos meniscos!

Ni siquiera un partido pudo jugar en el club de la Boca; tuvo que estar parado futbolísticamente dos años hasta que otro club volvería a pretender de sus servicios.

Atlanta fue el que lo hizo en el año 1942, Battaglia llega al Bohemio en un año de buena producción del equipo. Año en donde Atlanta logró hacer la buena cantidad de 65 goles en ese campeonato, quedando por detrás de solo tres equipos (esos son buenos datos para un Atlanta que en esos años merodeaba siempre la mitad baja de tabla).

Solo por un año Battaglia estaría en Atlanta jugando 13 partidos.

Para mitad de año 1944, por gestiones casi de representante (no cobro nunca por eso) y aprovechando la muy buena impresión que Vélez había dejado en su gira de amistosos por México en 1940, le cambia la vida a Battaglia.

José Miguel Noguera (el Malabarista, como lo apodarían en tierras mexicanas) quien fuera compañero en Vélez y que desde 1943 estaba jugando en México (Club de Fútbol Asturias), trajo y sugirió a muchos jugadores argentinos (Battaglia, Rugilo, Aurellio, Fernández, Costa, etc.) para el fútbol mexicano (recordarán en otra reseña hable del éxodo de argentinos a México en el año 1944).

Y es entonces que el “Caballero de las Canchas” arriba al cuadro del Bajío, los Panzas Verdes.

Sin mucho preámbulo este gran defensor debuta en el Club León el 20 de agosto de 1944, cotejo que se daba con el Atlante. ¿Cuál pudo ser el mejor resultado en su debut? Victoria por 5 a 2 para los Esmeraldas.

De allí en adelante su carrera en el club sería con muchas satisfacciones, resultados importantes y el recomienzo de su vida personal debido a lo encantado que quedaría de vivir en esas tierras guanajuatenses.

Echaría raíces y establecería fuertes cimientos allí para formar su familia, negocio y fútbol. Incursionaría en el rubro del calzado con gran éxito y hasta obtendría la ciudadanía mexicana, misma que lo llevaría a disputar con la selección de ese país el primer juego Panamericano Profesional de 1952.

No lo dudó, aceptó la invitación a naturalizarse por estar muy agradecido por el cariño de los leoneses.

Sus grandes logros en el Club León fueron alcanzar a lo largo de los diez años de vestir la camiseta esmeralda, tres títulos de liga (1947-1948, 1948-1949, 1951-1952), uno de Copa (1948-1949), dos de Campeón de Campeones (1947-1948, 1951-1952) y un Campeonísimo (1948-1949).

Y la no menos devolución de “cortesía” a la inmoralidad de lo que Independiente le hizo a Vélez en aquel campeonato…

Aprovechando la visita por partidos amistosos de los Diablos Rojos de Avellaneda en tierras mexicanas, jugarían dos partidos contra León y en el de la victoria (4 a 0) de uno de esos partidos que los Esmeralda conseguirían, levantaría su camiseta de León para mostrarles con mucho orgullo y amor la que llevaba abajo… ¡¡¡LA DE VÉLEZ!!!

Estimo y casi que lo aseguraría, solo cabe preguntar a cualquier aficionado de Vélez, que su gran amor por México y León nunca hizo dejar de lado su amor por Argentina y por el equipo del Fortín. Lo que inculcaría a sus hijos y nietos, siendo esto para mí, como argentino, un gran gesto y el cual agradezco: ¡Nunca olvidó sus raíces!

Acerca de Pablo Pujadas

Soy Pablo Pujadas vivo en Buenos Aires, Argentina. Mi gusto por la Fiera nació en 2016 cuando por circunstancia de mi hermana, que está viviendo en León, viajé a visitarla y me llevó a la cancha a ver un León contra Monterrey. Desde ese momento y de forma instantánea quedé aficionado a León. Soy hincha del River Plate.

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